Una alergia es una reacción desproporcionada del sistema inmunológico a una sustancia que es inofensiva para la mayoría de la gente. Pero en una persona alérgica, el sistema inmunológico trata a la sustancia (denominada alérgeno) como un invasor y reacciona de manera inapropiada, provocando síntomas que pueden ir desde molestias leves a problemas que pueden poner en peligro la vida de la persona.

El sistema inmunológico de una persona alérgica, en un intento de proteger al cuerpo contra algo que percibe como una amenaza, produce anticuerpos denominados inmunoglobulina E contra el alérgeno. A su vez, estos anticuerpos hacen que unas células denominadas Mastocitos liberen ciertas sustancias químicas, incluyendo la Histamina, en el torrente sanguíneo para defenderse del alérgeno "invasor".

Es la liberación de estas sustancias químicas lo que causa las reacciones alérgicas, que afectan a los ojos, la nariz, la garganta, los pulmones, la piel y/o el tubo digestivo. La posterior exposición al mismo alérgeno volverá a desencadenar la misma reacción alérgica.

La tendencia a desarrollar alergias suele tener una base hereditaria.

Algunas de las sustancias más habituales a las que es alérgica la gente son transportadas por el aire, como son los ácaros del polvo, el polen y el moho.

Otros tipos de alérgenos:

• Los de origen animal: En su mayoría procedentes de animales domésticos homeotermos.

• Los alimentarios: Leche: entre el 1% y el 7,5% de los lactantes son alérgicos a las proteínas presentes en la leche de vaca .

Huevo: la alergia al huevo es difícil de diagnosticar. Este tipo de alergia se suele manifestar muy precozmente, pero la mayoría de los niños la superan alrededor de los 5 años de edad.

Pescado: las proteínas del pescado pueden provocar diversos tipos de reacciones alérgicas, incluyendo reacciones gastrointestinales que cursan con diarrea y vómitos. Los niños también pueden tener reacciones cutáneas al pescado que cursan con picor y sequedad de piel.

Los alérgenos medicamentosos: antibióticos y medicamentos utilizados para tratar infecciones son los fármacos que provocan más reacciones alérgicas. El tipo y gravedad de los síntomas de la alergia varían entre tipos de alergias y entre pacientes. Los síntomas pueden ir de leves o importantes molestias estacionales a problemas que se manifiestan durante todo el año.

Síntomas de la Alergia a Alérgenos Aerotransportados

Los alérgenos transportados por el aire pueden provocar un cuadro conocido como rinitis alérgica. Los síntomas incluyen: estornudos, picor en la nariz y/o la garganta, congestión nasal, secreción nasal. Estos síntomas suelen ir acompañados de picor y lagrimeo. Las personas que reaccionan a los alérgenos aerotransportados además de padecer rinitis alérgica pueden presentar conjuntivitis alérgica.

Síntomas de la alergia alimentaria:

Incluyen picor en la boca y en la garganta al tragar el alimento, manchas rojas en la piel asociadas a picor, secreción nasal y picor en la nariz, retortijones o dolor abdominal tipo cólico acompañados de náuseas, o diarrea (mientras el cuerpo intenta eliminar el alérgeno).

No existe una cura real para las alergias, pero es posible aliviar sus síntomas. La única forma de controlar las alergias en el día a día es reducir o eliminar la exposición a los alérgenos. Los padres deben educar a sus hijos desde pequeños, no sólo sobre la alergia, sino también sobre las reacciones que pueden presentar si ingieren o entran en contacto con el alérgeno. Informar a todas y cada una de las personas que están al cuidado de su hijo (desde los monitores y profesores del colegio o guardería hasta los familiares y los padres de sus amigos) sobre la alergia que éste padece, es igual de importante para reducir al máximo los síntomas alérgicos del niño.

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